La creatina se puede obtener tanto a través de la dieta como mediante suplementos. Algunos alimentos ricos en creatine incluyen la carne roja y el pescado. Sin embargo, debido a que la cantidad de creatina que se consume a través de la dieta puede ser limitada, muchas personas optan por complementar su ingesta con suplementos de creatina en polvo o en cápsulas.
La forma más común de tomar creatina es en forma de monohidrato, es decir en polvo. Se puede mezclar con agua, zumo u otra bebida. Con una dosis de mantenimiento de 3-5 gramos al día.